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(25 de mayo de 2003)
El Vaticano condenó hoy lo que llamó la
institucionalización de las guerras preventivas, piedra angular de la política
exterior de la actual administración del presidente estadounidense, George W.
Bush.
'La guerra de prevención como método no sirve para nada. Si hay que prevenir se tiene que hacer durante un plazo limitado', afirmó el presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, monseñor Renato Martino.
En un seminario celebrado en esta ciudad, Martino se pronunció también contra las políticas de sanciones y las intervenciones armadas, al tiempo que abogó por el fortalecimiento del papel de las Naciones Unidas.
En ese contexto, expresó su satisfacción por la decisión adoptada la víspera por el Consejo de Seguridad de la ONU de levantar las sanciones económicas impuestas hace 13 años a Irak.
'Las sanciones, aplicadas en forma extrema y durante tanto tiempo se vuelven peligrosas para los pueblos', subrayó Martino, quien fue representante de la Santa Sede en la ONU por casi 17 años.
Monseñor Martino abogó por el reforzamiento del papel de las Naciones Unidas y el restablecimiento 'de las normas y los instrumentos del derecho internacional como alternativas a la intervención armada'.
El Vaticano fue muy crítico de las sanciones económicas internacionales impuestas a Irak tras su invasión a Kuwait a inicios de la década de los 90 del siglo pasado, y en particular contra la reciente guerra de Estados Unidos y Gran Bretaña contra ese país árabe sin el aval de la ONU.