Testimonio de fé.-
En la madrugada del 4 de julio de 1976, fueron
asesinados los sacerdotes de la comunidad palotina de San Patricio Alfredo
Leaden, Pedro Duffau y Alfredo Kelly y los seminaristas Salvador Barbeito y
Emilio Barletti. Los religiosos fueron muertos a tiros en la Parroquia de San
Patricio del barrio de Belgrano.
El Padre Alfredo Leaden, de 57 años, era delegado de la Congregación de los
Palotinos Irlandeses; el Padre Pedro Duffau, de 65 años, era profesor; el
Padre Alfredo Kelly, de 40 años, era director del Seminario de Cataquesis en
Belgrano y profesor en el Colegio de las Esclavas del Santísimo Sacramento;
Salvador Barbeito, de 24 años, era seminarista, profesor de filosofía,
psicología y catequista además de rector del Colegio San Marón; Emilio
Barletti, de 25 años, era seminarista y profesor.
Tanto amigos como feligreses de los religiosos asesinados coincidieron en que
éstos habían predicado siempre la paz y condenaban la violencia, sin embargo
merece destacarse que algunos feligreses habian previamente elevado sus quejas
por el tenor de un sermon del Padre Kelly donde este valientemente habia
denunciado a quienes adquirian bienes o lucraban con la desaparicion de
personas, calificandolos de cucarachas.
La noche del crimen, personas del vecindario vieron un automóvil Peugeot
negro largamente estacionado frente a la Parroquia, con cuatro hombres
adentro, y también un patrullero que se detuvo junto a ellos y luego se alejó.
Seguramente los asesinos aguardaban que se encontrasen en la parroquia todos
sus moradores para entrar en acción.
Las primeras personas que a la mañana ingresaban a la Parroquia encontraron
sobre las paredes y una alfombra leyendas que después fueron retiradas; las
leyendas decían: «Así vengamos a nuestros compañeros de Coordinación
Federal» (en cuyo comedor se había colocado hacía poco una bomba homicida)
y «Esto les pasa por envenenar la mente de la juventud».